jueves, 19 de julio de 2012

Aquel piso

"Poco a poco se fue acostumbrando a la presencia de Margot en aquellas habitaciones, en otro tiempo tan llenas de recuerdos. Ella no tenía más que cambiar la posición de cualquier objeto banal, para que éste perdiera de inmediato su alma y se extinguiera el recuerdo. Sólo era cuestión de cuánto tardaría en tocarlo todo; pero, puesto que sus dedos se movían con rapidez, al cabo de un par de meses su vida anterior en aquella docena de habitaciones había quedado completamente muerta. Seguía siendo un piso hermoso, pero ya no tenía nada en común con aquel en que había vivido con su esposa." (Nabokov)

No hay comentarios:

Publicar un comentario